22 marzo 2005

 

La asignatura de religión

...
Hoy, martes 22 de marzo de 2005, el diario ABC publica unas palabras del obispo de Málaga, nuevo presidente de la Comisión Episcopal de Enseñanza y Catequesis, Antonio Dorado Soto.

Me llaman la atención dos afirmaciones concretas. Antonio Dorado
opina que "una asignatura de religión no evaluable es una tomadura de pelo". Es curioso porque porque yo estudié en un colegio confesional el BUP y el COU entre los años 93 y 97, y , si bien cursé la asignatura de religión, tenía exámenes y una calificación, ésta no tenía valor curricular.

Ni yo, ni mis padres, recordamos una sóla queja, mucho más fácil de propagar en un colegio de estas características. No recuerdo que nunca, nunca, se alzase una voz a favor de que la nota de religión tuviese el mismo peso que la de Matemáticas o Física. Así que, según la lógica de este obispo, nos debían de estar tomando el pelo.
En segundo lugar, este señor expresa su deseo de que se "se respete dicha asignatura dentro del ámbito académico, es decir, en horario escolar". Es obvio que si la asignatura de religión la ponen a las siete de la tarde y la asistencia es voluntaria la mayoría de los chavales, o sus padres, encontrarán cosas más interesantes que hacer. Lo mismo ocurriría con la Historia o con el Dibujo Técnico. La sutil diferencia es que si un gran número de alumnos deja de asistir a clases de Religión y se cría sin recibir una doctrina y una fe, pueden llegar a la conclusión de que se puede vivir tranquilamente sin dogmas, ni plegarias, ni oficios, ni misterios, ni encíclicas...

Me parece que la iglesia católica quiere ganar una batalla que ya ha perdido. Recomiendo la consulta de la encuesta sobre universitarios españoles que publicó no hace mucho la fundación BBVA en la que más jóvenes se declaraban no creyentes que católicos.
O bien la iglesia se reforma, y tiene una oportunidad estupenta con el relevo de su cabeza en los próximos meses, o seguirá alejándose de la sociedad. Dentro de 20 años gente como mi abuela, de misa diaria, no estará viva. Así que a la iglesia le quedarán dos vías para financiarse: especular con las propiedades inmobiliarias que posee, o bien acercarse al calorcito del poder, manipular opiniones desde medios de comunicación, lo que los anglosajones llaman hacer lobby. Esta segunda vía parece más que explorada, así que no creo que tengan ningún problema en salir adelante. Pero hace falta imaginación para volver a llenar los templos. ¿Qué tal una rebaja fiscal para quien asista a los oficios? Ya veo a los fieles haciendo cola para comulgar con una cartilla en la mano esperando el sello que acredite la asistencia. O con una tarjeta electrónica fichando a la entrada y a la salida.

En mi opinión cada uno es libre de creer en lo que quiera, pero no puede obligar a los demás a que le financiemos los ritos y ni la propagación de sus creencias. Las organizaciones religiosas que se financien de sus fieles, los partidos políticos y sindicatos, de sus afiliados. La asignatura de religión debería impartirse en las parroquias, en las mezquitas o en las academias de idiomas, pero no en los colegios públicos, menos aún con financiación estatal, y jamás, por profesores que no hayan seguido el mismo proceso de elección que los de otras asignaturas, y que, para colmo, no tienen los mismos derechos que sus compañeros de claustro.
.
Comments: Publicar un comentario

<< Home

This page is powered by Blogger. Isn't yours?